He participado en algunos debates sobre el proyecto de las 40 horas. En todos, algunas personas han argumentado un supuesto paternalismo de la “clase política“ por querer elegir lo que es mejor para las personas, siendo que si negociara cada uno podría eventualmente decidir lo que es mejor para él o ella. El mismo argumento se ocupa cuando se está negociando el salario mínimo. Leer más...
El 24 de julio se aprobó en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados la idea de legislar del proyecto que modifica el Código del Trabajo para reducir la jornada laboral máxima de 45 a 40 horas. Aunque no es inusual que sectores más conservadores se opongan a esta medida tanto en Chile como en otros países, veremos que hay buenas razones para evaluar positivamente esta medida. Leer más...
Estas últimas semanas hemos visto una serie de conflictos laborales. Esto es coherente con lo observado por el Observatorio de Huelgas de COES de que en 2016 hubo 462 huelgas, el número más alto desde el año 1990. Esto es bastante notable en un país que tiene baja densidad sindical (12%), baja cobertura de la negociación colectiva (8%) y está limitada a la empresa (no es por rama o sector) y no existe un derecho efectivo a huelga. Tanto así que los trabajadores de Lan Express depusieron la huelga y la Dirección del Trabajo no lo permitió. Leer más...
El típico rol que la economía neoclásica ortodoxa, en donde en el mercado laboral se transan las horas trabajadas a precio de mercado, le asocia a los sindicatos es solamente un efecto negativo en la economía y la sociedad. En un libro de texto de Economía Laboral el análisis simplista sería que los sindicatos intentan elevar los salarios por sobre la productividad de los trabajadores, lo que aumenta los costos de producción y por lo tanto, empresas maximizadotas de beneficios tendrán que despedir trabajadores, causando desempleo. Leer más...